Observatorio ciudadano de sobrevuelos

Privacidad

Qué guardamos de ti, para qué, y cómo llevártelo o borrarlo.

Esta página todavía tiene datos por completar.

Quién responde de esto

Escribe a ese correo para cualquier cosa de las que se explican aquí. Contesta una persona, no un formulario.

Qué guardamos, para qué, y con qué derecho

Nada de esto se pide «por si acaso». Cada línea de la tabla existe porque sin ella algo del servicio deja de funcionar.

Los datos de la reclamación viven en un sitio distinto de los de la cuenta, y no por orden: quien sólo quiere avisos no llega a tener una ficha donde quepa su nombre.

Y no hay más ficha que ésa: domicilio, código postal y DNI no se piden nunca, ni siquiera de forma opcional. El escrito sale por correo, y por correo nadie los exige.

La reclamación la presentas tú

Conviene decirlo claro porque es lo que más se malentiende: no reclamamos en tu nombre, y no queremos poder hacerlo.

Lo que hacemos es prepararte el escrito con lo que ya nos has dado, enseñártelo antes, y enviarlo sólo cuando tú lo pides, uno a uno. El escrito sale con tu dirección de correo como remite de respuesta, así que AENA te contesta a ti y no a nosotros. Esas respuestas no las leemos.

Somos el vehículo. La reclamación es tuya, la firmas tú y el expediente es tuyo.

Si nunca reclamas, nunca nos das el nombre: la cuenta de avisos sólo necesita un correo.

Quién más lo ve

Nadie compra nada de esto. No hay publicidad, no hay analítica y no hay rastreadores.

Hay tres empresas que trabajan por cuenta nuestra, con contrato, y sólo para lo que se dice aquí:

Las tres son empresas estadounidenses con presencia europea, y el tratamiento está cubierto por las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea.

AENA no entra en esa lista, y la diferencia importa: no trabaja por cuenta nuestra. Es el destinatario de un escrito que envías tú.

Lo tuyo es tuyo

Dos de tus derechos son un botón y no un correo a soporte, porque un derecho que hay que pedir por escrito se ejerce la mitad de las veces:

Los demás —rectificar lo que esté mal, limitar u oponerte a un tratamiento— se piden escribiendo a [PENDIENTE: correo de contacto]. Contestamos como muy tarde en un mes.

Si crees que no lo estamos haciendo bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es) o, si vives en Cataluña, ante la Autoritat Catalana de Protecció de Dades (apdcat.gencat.cat). No hace falta que nos avises antes, aunque se agradece la oportunidad de arreglarlo.

Darse de baja y borrar no son lo mismo

Darse de baja deja de mandarte cosas. No borra nada, conserva la prueba de lo que consentiste y te reconoce si vuelves. Es reversible de un clic.

Borrar es definitivo. Cuando borras:

Galletas

No hay ninguna cookie de análisis ni de publicidad, así que tampoco hay banner que aceptar. La política de seguridad de este sitio impide incluso que tu navegador hable con un servidor que no sea el nuestro.

Las únicas que se ponen son técnicas y hacen falta para que la web funcione:

Menores

Esto no está pensado para menores de catorce años. No preguntamos la edad, porque preguntarla sería recoger un dato más de todo el mundo para filtrar a unos pocos. Si nos consta que una cuenta es de un menor de esa edad, la borramos.

Cuando este texto cambie

Cada versión lleva número, y tu consentimiento queda anotado contra la versión que viste, no contra la de hoy. Eso significa que siempre se puede saber a qué dijiste que sí.

Si cambia algo de fondo te lo decimos y volvemos a preguntarte. Una corrección de redacción que no cambie nada no invalida lo que ya dijiste, y tampoco vamos a fingir que sí para hacerte pulsar un botón otra vez.