Observatorio ciudadano de sobrevuelos
Privacidad
Qué guardamos de ti, para qué, y cómo llevártelo o borrarlo.
Esta página todavía tiene datos por completar.
En corto: guardamos tu correo para avisarte, y tu nombre y tus apellidos sólo si algún día decides reclamar. Si no reclamas nunca, nunca nos los das.
La reclamación la presentas tú. Nosotros preparamos el escrito y lo enviamos cuando tú lo pides, con tu correo como remite de respuesta: AENA te contesta a ti.
Todo lo que guardamos se descarga y se borra desde tu cuenta, con dos botones. No hay publicidad, no hay analítica y no vendemos nada de esto a nadie.
Quién responde de esto
- Responsable: [PENDIENTE: nombre o razón social]
- Identificación fiscal: [PENDIENTE: NIF o CIF]
- Dirección: [PENDIENTE: dirección postal]
- Contacto para todo lo de esta página: [PENDIENTE: correo de contacto]
Escribe a ese correo para cualquier cosa de las que se explican aquí. Contesta una persona, no un formulario.
Qué guardamos, para qué, y con qué derecho
Nada de esto se pide «por si acaso». Cada línea de la tabla existe porque sin ella algo del servicio deja de funcionar.
| Qué | Para qué | Con qué base | Cuánto tiempo |
|---|---|---|---|
| Tu correo | Entrar en tu cuenta —no hay contraseña— y mandarte los avisos | Tu consentimiento | Hasta que te des de baja o borres la cuenta |
| La zona que eliges | Saber de qué sobrevuelos avisarte | Tu consentimiento | Lo mismo |
| El barrio que eliges al registrarte | Saber desde dónde se está registrando la gente, para decidir a qué zonas llega esto después. No sale en ningún escrito ni se cruza con tu correo en ninguna estadística | Tu consentimiento | Lo mismo |
| Nombre y apellidos | Firmar el escrito de reclamación que tú decides enviar, que se presenta a tu nombre | Prestarte el servicio que nos has pedido | Mientras tengas cuenta. Se borran contigo |
| Qué consentiste, cuándo, y contra qué versión de este texto | Poder demostrar qué te enseñamos y a qué dijiste que sí | Obligación legal: quien pide un consentimiento tiene que poder probarlo | Mientras tengas cuenta |
| Un registro de lo que hacemos con tus datos: alta, cambio de zona, baja, guardado, descarga y borrado | Poder contestarte si algún día preguntas qué pasó con lo tuyo | Interés legítimo en poder rendir cuentas | Se conserva sin nada tuyo dentro: sólo el identificador de la cuenta, la fecha y qué se hizo |
| Huellas irreversibles de tu correo y de tu dirección IP | Que nadie use el formulario de alta para bombardear el buzón de un vecino, ni pruebe códigos a la fuerza | Interés legítimo en la seguridad del servicio | Un día. Y no se guarda el correo ni la IP, sino un resumen cifrado del que no se vuelve atrás |
Los datos de la reclamación viven en un sitio distinto de los de la cuenta, y no por orden: quien sólo quiere avisos no llega a tener una ficha donde quepa su nombre.
Y no hay más ficha que ésa: domicilio, código postal y DNI no se piden nunca, ni siquiera de forma opcional. El escrito sale por correo, y por correo nadie los exige.
La reclamación la presentas tú
Conviene decirlo claro porque es lo que más se malentiende: no reclamamos en tu nombre, y no queremos poder hacerlo.
Lo que hacemos es prepararte el escrito con lo que ya nos has dado, enseñártelo antes, y enviarlo sólo cuando tú lo pides, uno a uno. El escrito sale con tu dirección de correo como remite de respuesta, así que AENA te contesta a ti y no a nosotros. Esas respuestas no las leemos.
Somos el vehículo. La reclamación es tuya, la firmas tú y el expediente es tuyo.
Si nunca reclamas, nunca nos das el nombre: la cuenta de avisos sólo necesita un correo.
Quién más lo ve
Nadie compra nada de esto. No hay publicidad, no hay analítica y no hay rastreadores.
Hay tres empresas que trabajan por cuenta nuestra, con contrato, y sólo para lo que se dice aquí:
- Vercel — sirve esta web. Las funciones que la sirven se ejecutan en Europa (París y Fráncfort).
- Supabase — guarda la base de datos. Región: [PENDIENTE: confirmar la región del proyecto en la consola de Supabase].
- Resend — envía los correos: tanto los avisos como el escrito que tú mandes.
Las tres son empresas estadounidenses con presencia europea, y el tratamiento está cubierto por las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea.
AENA no entra en esa lista, y la diferencia importa: no trabaja por cuenta nuestra. Es el destinatario de un escrito que envías tú.
Lo tuyo es tuyo
Dos de tus derechos son un botón y no un correo a soporte, porque un derecho que hay que pedir por escrito se ejerce la mitad de las veces:
- Descargar todo lo que guardamos de ti —acceso y portabilidad— desde tu cuenta, en un fichero.
- Borrarlo —supresión— desde tu cuenta, sin pedir permiso ni explicar por qué.
Los demás —rectificar lo que esté mal, limitar u oponerte a un tratamiento— se piden escribiendo a [PENDIENTE: correo de contacto]. Contestamos como muy tarde en un mes.
Si crees que no lo estamos haciendo bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es) o, si vives en Cataluña, ante la Autoritat Catalana de Protecció de Dades (apdcat.gencat.cat). No hace falta que nos avises antes, aunque se agradece la oportunidad de arreglarlo.
Darse de baja y borrar no son lo mismo
Darse de baja deja de mandarte cosas. No borra nada, conserva la prueba de lo que consentiste y te reconoce si vuelves. Es reversible de un clic.
Borrar es definitivo. Cuando borras:
- Desaparecen tu suscripción, tus datos de reclamación y tus consentimientos.
- Las marcas de «este sobrevuelo ya lo reclamé» se quedan sin dueño: que se reclamara sigue siendo cierto, y ya no señala a nadie.
- Tu cuenta de acceso se elimina, salvo que la estés usando en otro producto de la misma casa. En ese caso seguirá viva para ese otro producto, y aquí no quedará nada tuyo.
- Queda una línea en el registro de actividad diciendo que se borró, con la fecha y sin nada tuyo dentro. Es lo que prueba que te hicimos caso.
Galletas
No hay ninguna cookie de análisis ni de publicidad, así que tampoco hay banner que aceptar. La política de seguridad de este sitio impide incluso que tu navegador hable con un servidor que no sea el nuestro.
Las únicas que se ponen son técnicas y hacen falta para que la web funcione:
- La de sesión, para que no tengas que volver a entrar en cada página.
- Una que guarda el correo a medio verificar mientras tecleas el código. Dura quince minutos y el navegador no puede leerla. Está ahí para que ese correo no viaje en la dirección de la página, donde acabaría en tu historial y en los registros de todo lo que hubiera por el camino.
- Una que recuerda qué zona estabas mirando, para no preguntártelo cada vez.
Menores
Esto no está pensado para menores de catorce años. No preguntamos la edad, porque preguntarla sería recoger un dato más de todo el mundo para filtrar a unos pocos. Si nos consta que una cuenta es de un menor de esa edad, la borramos.
Cuando este texto cambie
Cada versión lleva número, y tu consentimiento queda anotado contra la versión que viste, no contra la de hoy. Eso significa que siempre se puede saber a qué dijiste que sí.
Si cambia algo de fondo te lo decimos y volvemos a preguntarte. Una corrección de redacción que no cambie nada no invalida lo que ya dijiste, y tampoco vamos a fingir que sí para hacerte pulsar un botón otra vez.